AUN ES TIEMPO / CAMIONEROS SE INCONFORMAN

08 de enero 2018.- La ONU marca un parámetro de seguridad que sigue siendo respetado a nivel mundial: Por cada 100 mil habitantes debe haber 300 agentes de policía para mantener el orden. Un criterio lejos de alcanzarse en Cajeme.

En los tiempos del alcalde FAUSTINO FELIX ESCALANTE (1991-1994), la jefatura de policía y tránsito contaba con alrededor de 1000 elementos en funciones. Hoy, 24 años después, Cajeme cuenta con poco más de 800.

En prácticamente ¼ de siglo la población de Cajeme se ha multiplicado, las drogas -antes de paso- han envenenado la paz de antaño, en fin, la atmósfera social se ha vuelto más tóxica, pero no contamos con mayor seguridad, al contrario.

A inicios de la presente administración, el alcalde FAUSTINO FELIX CHAVEZ se encontraba molesto por la difícil situación financiera que le heredó su antecesor, ROGELIO DIAZ BROWN. Mucho quería decir del tema pero no estaba (ni está) en condiciones de hacerlo así que optó por anunciar que recortaría a 500 trabajadores del personal de una plantilla cercana a los 2800 elementos.

Los 500 recortes anunciados realmente se tradujeron en aproximadamente 270, pero lo decepcionante es que en vez de canalizar ese ahorro para contratar más agentes policíacos o tal vez para rehabilitar más áreas deportivas, finalmente sólo se redistribuyó el recurso entre el personal que quedó activo. Es decir, siguió gastándose lo mismo, en el mismo rubro de cuenta corriente. El dato lo facilita el regidor JOAQUIN ARMENDARIZ, quien gestionó la información ante oficialía mayor; instancia que no respondió con inmediatez pero finalmente accedió la solicitud.

Los gobiernos –no sólo el de Cajeme- son muy dados a publicitar cuentas alegres, pero es difícil engañar a una población que diariamente vive una realidad distinta a la que sus mandatarios pregonan. ¿Cómo convencer a la gente que las cosas marchan mejor con levantones aquí o encostalados allá? Las calles son otra faz que delata una administración municipal con pendientes básicos por resolver a sólo unos meses de su fin.

Tal vez la titularidad de las señoras en Desarrollo Urbano o en Oomapasc respondan a compromisos con mecenas de campaña que las recomendaron, pero aún existe la oportunidad de demostrar que sí se pueden hacer bien las cosas. Contrario a lo que pudiera pensarse, no es del todo tarde, queda un trecho de tiempo en el que pueden sentarse las bases de eficiencia y resultados que marquen la mística de una administración que hoy por hoy sigue quedando a deber a la población. La tarea es de todos, pero si la autoridad marca el ejemplo, la meta se vuelve más alcanzable.

Este martes estarán en conferencia de prensa algunos concesionarios del transporte, BERNARDO BELTRAN entre ellos. El dirigente de TUSEC me comenta previo al encuentro con medios que ven con preocupación la insistencia del gremio de taxistas en lo relativo a la implementación de rutas colectivas. “No tenemos nada en contra de nuestros compañeros pero tampoco tenemos la culpa que sin estudios de factibilidad en Sonora se hayan otorgado 500 concesiones a taxistas en 2015” dice el transportista.

Bernardo se ve molesto y agrega que desde 2005 se modificaron rutas, lo que vino a afectar a usuarios que antes pagaban un boleto para llegar a su destino y ahora tiene que pagar dos. “Las administraciones gubernamentales van y vienen pero nosotros aquí nos quedamos, batallando. Queremos que nos permitan también recuperar el ejercicio de 200 concesiones en Cajeme que siguen detenidas pero de las cuales seguimos pagando impuestos” agrega.

En fin, el tema está caldeado, un reto para CARLOS MORALES, nuevo director del transporte en Sonora, quien sin duda parará oreja con este tema que ya genera ruido desde Cajeme.

Saludos!

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