EXPERIENCIA Vs JUVENTUD/ODRACIR “SOCIALIZA”

08 de febrero 2018.-  Los plazos se van cumpliendo y el registro de precandidatos a la alcaldía de Cajeme por el PRI ya se consumó. ABEL MURRIETA y EMETERIO OCHOA representan a dos grupos del priismo que hoy por hoy se disputan el derecho a gobernar el municipio.

Murrieta, diputado federal cuya trayectoria está vinculada al apoyo del ex alcalde RICARDO BOURS, se perfila con el tema de la experiencia, además que articula un discurso crítico moderado, sin preocuparse demasiado de qué vaya a pensar FAUSTINO IV, quien sale un tanto raspado en este ejercicio de franqueza. “No podemos permitir que siga pasando esto que sucede en Cajeme” espeta el precandidato. Bueno, a no ser por los funcionarios del palacio municipal, quién podría negarlo?

Ochoa Bazúa es otra faz de la política; pertenece a la generación 40 y menos, es decir, a los jóvenes. Apenas supera los 30 años y su soporte partidista surge del grupo DIAZ BROWN. El ex alcalde, Rogelio, guarda amistad con él, lo mismo que su padre.

En el registro como precandidato, el diputado local -a punto de separarse de su encargo- se vio acuerpado por sectores del PRI, entre éstos la CTM, CNC, fundación Madrazo, así como grupos de jóvenes y el sector femenil. Ahí se pudo ver hacia a dónde apunta el partido.

Será difícil para Abel Murrieta y su grupo aventajar en la escalada, lo que abre la puerta a un escenario interesante.

Todo parece indicar que si Murrieta no es el candidato, el apoyo del ex alcalde Bours será para su hermano RODRIGO BOURS, quien contenderá por la vía independiente. Es innegable el impacto social que Rodrigo ha conseguido a lo largo de 4 años de promocionar su esquema o modelo de gobierno. En este 2018 las piezas se van acomodando de otra forma y, a diferencia del 2015, ha trascendido que Ricardo Bours apoyaría a su hermano. La disputa sería fuerte.

El PRI enfrenta sin duda una de las etapas más complicadas en su historia en términos de confianza ciudadana; el reto que tienen ante sí, ya en lo federal como en lo local es de enormes proporciones y sus fisuras aparecen agravando su de por sí difícil situación. La interna se resuelve en poco más de un mes.

La fiscalía anticorrupción cumple ya casi tres años y los resultados de la gestión de ODRACIR ESPINOZA no son de lo más abundante. Tal vez no sea del todo su responsabilidad ante un prostituido sistema judicial que vende amparos y laudos al mejor postor. Pero fue tanta la promoción dedicada a la nueva instancia que se generó una alta expectativa. Las críticas le han llovido.

En esta semana Espinoza salió a las redes sociales a decir que la fiscalía abriría cuentas en Facebook y Tweeter para estar en constante comunicación con los sonorenses, que en la  relevante misión de la fiscalía era importante la opinión ciudadana. Bueno, de alguna forma quieren corregir el rumbo, veremos si la estrategia les funciona, aunque mientras siga habiendo jueces proveedores de amparos y desestimaciones de denuncias a granel, las cosas seguirán igual.

Saludos!

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